Empezaron a tocar una hora después de la fecha que indicaba la entrada. Claro está, los teloneros que esta vez eran Los Amigos Naturales, tocaron un poco más de media hora. De Jarabe me se muy poquitas canciones, pero siempre he sentido una conexión extravagante por todo el “artisteo” español, y esta vez, no iba a ser diferente. El concierto arrancó con mucha fuerza. El sonido, nítido. La afinación de Jarabe, impecable. El público, aunque no llenó el Aula Magna a toda su entera capacidad, estaba tan lleno de emoción que valía por tres públicos más. La combinación de frac con converse, me resultó divertida. Al principio noté que la gente no cantaba las canciones, me extrañó. Me contaron que estaba un poco cambiadas, que en los arreglos y en los tiempos habían cosas nuevas; nos imaginamos que para efectos del espectáculo y para que no se sientiera que se estaba escuchando una grabación. Hubo mucho saxo, aunque no me apasiona ese instrumento porque acerca mucho las canciones al género del jazz, lo disfruté muchisimo.
En general, Jarabe de Palo, me pareció un excelente espectáculo. Un tipo sencillo, con gente que cómo él, disfruta profundamente lo que hace, y así lo transmite. Que da el 100% encima del escenario, y un poquito más. Definitivamente lo del sábado 14 de noviembre en el Aula Magna, fue una muuuuuy buena cucharada de Jarabe de Palo. Cómo dijo casi al final del concierto; que la pausa esta vez, para que regrese a Venezuela, no sea tan larga…









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