Siempre he considerado que si la envidia es tremendamente mala, el miedo tal vez, lo es aún más. La primera no permite que disfrutes de lo que eres y de lo que tienes; el segundo no te deja ser , ni lograr… Con temor, hasta la más sencilla de las “luchas” se convierte en una infinita cuesta arriba.
El miedo paraliza, te hace tomar las peores decisiones, te nubla el entendimiento y no permite que formes parte activa de tu propia vida. Pero ya va, ¿miedo a qué?… si cerramos los ojos por unos momentos, tratando de detectar la raíz de nuestros temores, nos iremos tropezando con mieditos tan tontos, en serio. Saca la cuenta de todos los temorcitos que prenden las alarmas tantas veces al día y de los que, nos vamos dando cuenta que tan absurdos han sido, transcurrido el momento. Está claro que como seres humanos que somos, lo natural es que sintamos miedo; de hecho el miedo instintivo, es una de las herramientas de la responsabilidad y el sentido común.
Nos toca entonces hacer una tareita diaria. Cuando surja en nuestra mente (porque quiero que sepan que es ahí donde se forman los miedos mas inútiles) algún temor de esos que nos aceleran el pulso, que nos cierran la creatividad y nos pone a pensar en lo peor; vamos a tomarnos un par de minutos como mucho y hagámonos preguntas tipo ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Podré vivir con eso? ¿Lo recordaré toda mi vida con la importancia que le doy ahora?…
Probablemente cuando vayamos por la segunda pregunta, ya nos será fácil reconocer la naturaleza de ese temor, e inevitablemente se habrá convertido en una soberana tontería en la que seguramente no volverás a pensar de la misma forma.
Por eso es que vuelvo a preguntarme, ¡ajá!.. miedo, ¿pero miedo a qué?
¡ajá!.. miedo, ¿pero miedo a qué?
Publicado mayo 29, 2011 Inquietudes , Opiniones , Reflexiones 4 ComentariosEtiquetas: ¿miedo a qué?, ¿qué es lo peor que puede pasar?, decisiones, envidia, miedo, sentido común










¡Tienes mucha razón! Vivimos llenos de miedos y son ellos los que nos ponen los límites.
No me gusta sentir que perdí el tiempo preocupandome por algo que nunca pasó.
¡Así es!.. nos la pasamos temiéndoles a puras sombras, y nos olvidamos de disfrutar lo que en realidad nos rodea…
¡Gracias por abrir la gavetica! : )
A estas alturas del partido (de mi partido) creo que prefiero vivir con el posible remordimiento de haberlo hecho, que de ni siquiera intentarlo… a veces pasan tantas cosas que ya no hay nada que perder, sino quizá algo que ganar…
Hay que grabar esas preguntas claves en el disco duro que todos llevamos adentro… Por favor, sigue publicando estas reflexiones que, parece mentira, en la segunda mitad de mis 30, a veces se me pasan por alto…